domingo, 21 de febrero de 2016

El burro y los elefantes


Somos conquistadores. Yo soy Vasco de Gama y tú... no se, algún otro mejicano. Desembarcaremos allí y les compraremos cosas de valor a cambio de nuestras baratijas. Nuestro mayor desafío es no pillar sífilis.

Roger Sterling a Don Draper en el episodio 6x10 de Mad Men 


                        



Olivier van Noort fue el primer holandés en circunnavegar el globo. Partió de Rotterdam con cuatro barcos en el verano de 1598 con el objetivo de comerciar con China o con las “islas de las especias” y de paso atacar algún navío mercante español si se presentaba la ocasión. De cara a ello cruzó el Atlántico, perdió dos de sus barcos atravesando el estrecho de Magallanes debido a las tormentas frecuentes en la zona y tras una larga travesía por el Pacífico llegó a las proximidades del archipiélago de las Filipinas, en cuyas aguas se dedicó a la piratería por algún tiempo hasta el 14 de Diciembre del año 1600. Ese día se cruzó con dos navíos españoles con los que trabó un duro combate que resultó en la pérdida de un buque por parte de cada uno de los bandos. Tras eso un maltrecho Van Noort regresó a Holanda a través del cabo de Buena Esperanza resultando su aventura clave para la formación poco después de la celebérrima Compañía Holandesa de las Indias Orientales.

El caso es que en 1992 un investigador francés encontró por fin una de las dos embarcaciones que se hundieron durante aquel enfrentamiento. En concreto el barco español, llamado San Diego, en el cual se descubrió un pequeño tesoro compuesto tanto de porcelana china como de katanas japonesas, cañones portugueses o armaduras españolas. Muestra todo ello de que a finales del s. XVI y principios el s. XVII en el SE asiático se producían unas interacciones culturales y comerciales más ricas de lo esperado entre los grandes poderes de la región, tanto occidentales como asiáticos.

Y esa iba a ser en principio la historia de la que pensaba hablar hoy. Digo “en principio”, porque una de las cosas apasionantes de investigar el pasado es que sabes dónde empiezas pero no siempre puedes estar seguro de dónde vas a acabar. El rutinario trabajo de leer y leer, de tirar del hilo recolectando datos resulta que a veces, muy de cuando en cuando, tiene la recompensa de lo inesperado, de encontrarte con algo mucho más increíble, desconocido y fascinante de lo que esperabas.

viernes, 19 de febrero de 2016

Merde d´Artiste



     (Magnífica y explicativa viñeta de esa genial tira cómica que es Conejo Frustrado de Mike Bonales)


Piero Manzoni fue un artista italiano célebre por su “arte conceptual irónico” que murió a comienzos de 1963, a los veintinueve años, debido a un infarto según unos, o de un colapso alcohólico según otros.

La obra por la que pasó a la historia la ideó y envasó poco antes de su fallecimiento, concretamente en mayo de 1961 y consiste en 90 latitas con una etiqueta que pone, en varios idiomas: "Mierda de artista. Contenido neto: 30 gramos”. 

Hace unos años otro artista italiano llamado Agostino Bonalumi (el cual que en su día conoció al malogrado Piero Mazoni) escribió un artículo en el que desvelaba sus dudas de que las famosas latas contuviesen realmente aquello que publicitaban, a saber, excrementos de Manzoni, sino que, seguramente, estarían rellenas de yeso u otro material semejante. Pero nada de esto ha importado ya que en la última década el precio de las famosas cajitas de Merda d`artista no para de crecer. Andaba hace poco por los 100.000 euros la caja más o menos y la Tate Modern, el Moma o el Pompidou, exhiben orgullosamente sus propios ejemplares del lote.

viernes, 12 de febrero de 2016

Oh là là


                  


Hoy vamos a contemplar diversas imágenes de Francia a finales del s. XIX y comienzos del s. XX. Empezaré por algunos espléndidos Photochromos de varios lugares emblemáticos de la Francia de la época en general. Tras eso veremos fotografías en blanco y negro, pero de gran calidad, que reflejan el animado día a día en las calles de París. Finalmente concluiré la galería con algunas instantáneas mostrando el desbordamiento del Sena a finales de enero de 1910 el cual, de forma fugaz, convirtió a la capital francesa en una especie de Venecia gala, algo que ya había sucedido anteriormente en 1658 sin que, obviamente, existan imágenes de ese otro momento.

Se trata de un material  único. 

lunes, 1 de febrero de 2016

De artistas y zapateros





En este blog ya he probado a examinar tres cómics o también tres películas chinas que en ambos casos compartían un hecho poco habitual: el tratar exactamente el mismo tema, pero de la mano de autores diversos y por tanto abordándolo desde perspectivas diferentes. Pues bien, hoy voy a intentar emular esos ejercicios tomando en este caso algunas pinturas del pasado como base, particularmente tres emblemáticos retratos de desnudos femeninos. 

domingo, 31 de enero de 2016

Los vagos de Oz


Los políticos hacen la política, pero alguien más fuerte y más inteligente debe indicar a los políticos cual es la política que conviene hacer. Esto es algo absolutamente necesario en nuestros días y que como usted no ignora ocurre en todos los grandes países y en todos los países que como el nuestro queremos que sean grandes.

Arturo Fernández en “El crack II” 


                                                   



En la actualidad no existe prácticamente ninguna limitación material a la cantidad de dinero que los Gobiernos pueden acuñar ya que abundan el papel o los metales necesarios para ello y en general se asume que el valor de las monedas y los billetes en circulación (o incluso el dinero electrónico en nuestras cuentas) no tiene por qué estar respaldado por nada tangible. Gracias a todo eso los Estados y grandes instituciones financieras del presente disponen de los medios técnicos y materiales para fabricar dinero casi a voluntad. Ahora bien, llevar a cabo esto último no resultaría nada saludable para la economía, ya que crear dinero no significa crear riqueza. El dinero a fin de cuentas es solo un medio de pago, un utensilio para intercambiar los bienes existentes. Debido a lo cual existen grandes Bancos Centrales que se dedican a regular la producción de monedas o billetes, intentando no pasarse (y generar inflación), o quedarse cortos (con el riesgo de “enfriar” la economía que eso conlleva), en base a cálculos complejos que se relacionan con el crecimiento del PIB, la disponibilidad de divisas, las tasas de cambio internacionales y otra serie de cifras. 

  Sin embargo en el pasado los Gobiernos de los países acuñaban dinero en función básicamente del volumen de sus reservas de oro. A su vez tales reservas dependían directamente de un factor fluctuante como era el volumen de metal precioso en los mercados internacionales, algo relacionado en última instancia con el éxito de la actividad minera en busca del mismo. 

domingo, 24 de enero de 2016

El auténtico cacouac


Después de las tinieblas, espero la luz.

(Divisa calvinista empleada por Juan de la Cuesta, editor del Quijote)





A finales del año 1757 estalló en Francia la llamada “polémica de los cacouacs” cuando en una primitiva gaceta de la época apareció un artículo anónimo titulado Avis utile ou premier mémoire sur les Cacouacs donde se ridiculizaba a un variopinto grupo de intelectuales progresistas que entonces pululaban por París. Ellos serían los citados “cacouacs” a los que se refería el título del escrito, una palabra francesa de fonética burlona cuyo significado podría traducirse al castellano como algo parecido a “malvado” o “villano”. 

   Luego de eso, a lo largo de más o menos un año, al artículo anterior siguieron otros firmados por gente como Jacob Nicolas Moreau, un historiador de marcado tinte conservador y monárquico, quien unos años más tarde se convertiría en preceptor del futuro Luis XVI; o el abad Joseph de Giry de Saint Cyr, doctor en teología, consejero de Estado, miembro de la Academia Francesa y antiguo preceptor en este caso de Louis Ferdinand (hijo de Luis XV y padre de Luis XVI),.

El resultado fue establecer la palabra “cacouac” como un término anti-ilustrado a través del cual diversos “sabios” del período, todos ellos adscritos a una ideología desfasada y reaccionaria pero muy bien situados en puestos políticos, universitarios o académicos en general, pretendían  mofarse del grupo de pensadores que hoy en día denominamos “philosophes” o “enciclopedistas”, debido a la vinculación de estos últimos con la proyecto de redacción de la famosa “Enciclopedia” francesa, por entonces en su momento álgido.

¿Qué estaba ocurriendo?, ¿cuál era el problema?

domingo, 17 de enero de 2016

Lárgame un cilindrín fotero


When the legend becomes fact, print the legend.

("El hombre que mató a Liberty Valance")





Hoy voy a contaros una anécdota sobre imágenes de esas que ilustran eventos históricos en los manuales escolares y con el tiempo quedan fijas en nuestro subconsciente. Para ello vamos a viajar a los años de la II Guerra Mundial -un periodo especialmente rico en sucesos- y vamos a concentrarnos en las que son quizás las dos instantáneas más famosas de la época. Por un lado la fotografía de los marines estadounidenses plantando una bandera en la cima del monte Suribachi en la isla de Iwo Jima y, por otro, la foto de los soldados rusos izando una bandera sobre el Reichstag. La historia de ambas instantáneas pienso que es más o menos bastante conocida, al menos a grandes rasgos, pero en cambio pocas veces la he visto explicada en detalle y usando imágenes de buena calidad para ilustrar el asunto. Así que procedo con ello.  

sábado, 9 de enero de 2016

Los que acechan en las sombras


Decididamente todo lo interesante ocurre en la sombra. Uno nunca sabe nada de la verdadera historia de los hombres.

Louis Ferdinand Celine, "Voyage au bout de la nuit" 





Hoy voy a hablaros de conspiraciones. Pero no de esas estúpidas conjuras imaginarias con las que la gente se divierte fantaseando. No. Voy a hablaros de conspiraciones muy reales. De las de verdad. De esas orquestadas por los que acechan en las sombras.

domingo, 3 de enero de 2016

La épica eslava



Todo arte es político Johnson, de otra forma sería solo decoración; y todo artista tiene algo que decir, de lo contrario haría zapatos.

Rhys Ifans en "Anonymous"




El tránsito entre el s. XIX y el s. XX, ese período que tanto me fascina en lo visual, por ejemplo a través de todo lo tocante a la fotografía, fue también el momento de esplendor del Art Nouveau. Un estilo a medio camino tanto del viejo academicismo como de las vanguardias rupturistas que habían hecho acto de presencia en el panorama artístico europeo unas décadas antes. 

   En su tiempo de vigencia ese Art Nouveau dio lugar a varias obras maestras sobre todo en arquitectura y pintura, pero también extendió sus tentáculos por las artes decorativas, plasmando con ello su impronta en campos sobre los que otros estilos artísticos anteriores no habían dejado apenas huella, como por ejemplo la joyería, la creación de muebles o el diseño gráfico de carteles, frascos de perfumes, o etiquetas de productos.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Iconología de un barrilete

   Es bueno a su pesar: en el fondo le gustaría ser malo, pero no vale para ello.

Borja Delclaux, "Picatostes y otros testos"




Como es lógico la creencia de que los avestruces esconden la cabeza bajo tierra ante el peligro es falsa, lo más parecido a eso que llegan a hacer es bajarla a ras del suelo para pasar desapercibidas entre los arbustos o cavar con sus picos hoyos que sirvan como nidos de sus huevos. Por ello, la frase “esconder la cabeza como un avestruz” no es del todo correcta. En realidad ese mito ha sido puesto de moda por los dibujos animados de hace décadas, si bien su origen puede remontarse incluso a la Historia Natural de Plinio el Viejo.

La cuestión es que antes de los dibujos animados y el cine eran los cuadros y su iconografía una de las principales fuentes de malentendidos sobre historia y también sobre el mundo natural. A ese respecto es muy conocido el caso de los supuestos cascos vikingos con cuernos, idea errónea introducida por pintores suecos del s. XIX y luego perpetuada a través del atrezzo usado en la puesta en escena de las óperas de Wagner. O la imagen de Adán y Eva comiendo una manzana, difundida por los pintores renacentistas sobre todo, ya que en la Biblia no se especifica realmente cual era el “fruto prohibido del árbol del conocimiento del bien y del mal”.

Pero hoy voy a partir de otro equívoco generado por un cuadro. Veréis, yo de pequeño creía que los perros San Bernardo andaban por la vida con un barrilete lleno de bebida al cuello. Lo cual es una tontería claro está. Luego, ya más crecido, buscando el origen de tal idea y tras ubicarlo inicialmente en los dibujos animados acabé descubriendo que en realidad es uno más de los muchos clichés engañosos que se remontan a la pintura académica del s. XIX.