miércoles, 22 de enero de 2014

La Papisa


Mi madre era una mujer pura, de una noble familia. Y al menos yo se quien es mi padre, no como tú, bastardo de una cerda.

Antonio Banderas en “El guerrero número trece”



     Guglielma la Bohemia fue una mística italiana nacida en torno a 1210 y muerta probablemente en 1281 o a comienzos de 1282.

   Guglielma apareció en Milán en torno a 1260, sola y con un hijo, pretendiendo ser ella misma una descendiente ilegítima del rey Ottocar I de Bohemia. Por supuesto dicho parentesco puede considerarse cuando menos como dudoso (por decir algo) pese a lo cual de ahí provendría el posterior sobrenombre de Guglielma, conocida pronto en todo Milán como "La bohemia", apelativo éste relacionado con dicha presunta relación entre Guglielma y la casa real de Bohemia.

 Aparentemente viuda se estableció como “pinzochera”, un equivalente en el Norte de Italia de la época a lo que era el movimiento de las beguinas en Europa del Norte y central. Y hago un inciso para explicar ese tipo de movimientos medievales protagonizados por mujeres religiosas que prentendían vivir una vida independiente de santidad secular, es decir sin profesar los hábitos e ingresar en un convento. 

    Básicamente ese tipo de asociaciones de mujeres religiosas e independientes comenzaron a surgir a partir del siglo XII, sobre todo, en torno a Flandes y zonas próximas en Alemania. Las beguinas se reunían en casas que solían levantar cerca de un hospital, una abadía o una leprosería. Normalmente eran de procedencia humilde, pues los conventos solían estar reservados a las mujeres más adineradas y solían establecer sus propias normas, aunque oficialmente estaban al cargo de un fraile o cualquier otro eclesiástico con sede cercana a sus establecimientos y que aceptase convertirse en su "director espiritual".

 En la práctica sin embargo, ante el desinterés de la Iglesia por el movimiento, las beguinas acabaron convertidas en comunas de mujeres que iban por libre, eran democráticas y trabajaban para obtener su propio alimento haciendo labores caritativas, asistiendo a enfermos, o dando enseñanzas básicas a niños sin recursos. Por así decirlo eran conventos laicos en tanto que se volvieron cada vez más independientes de la jerarquía eclesiástica.

 Por ello se considera que las beguinas, junto con los trovadores y Minnesänger, contribuyeron a fundar las lenguas literarias flamenca, francesa y alemana en tanto que participaban en la apertura del saber teológico a los laicos, tomándolo del latín clerical y vertiéndolo a las lenguas vulgares. Lo cual, todo sea dicho, acabó causándoles serios problemas con la Santa Sede. Pero en pleno s. XIII, que es el tiempo en que se desarrolla el grueso de la historia de hoy, aún faltaba tiempo para eso, por el momento volvamos con Guglielma.

   Poco a poco, durante los años siguientes a su establecimiento en Milán, Guglielma empezó a atraer seguidores dando lugar a todo un movimiento religioso, los guglielmitas, cuya doctrina pasó a caracterizarse en adelante por algo muy peculiar en aquella época, en concreto una especie de versión feminista del ideario cristiano.

  Es interesante anotar que el mito (totalmente falso) de la supuesta Papisa Juana cuyas andanzas habrían transcurrido durante el s. IX en realidad surgió precisamente entre 1250 y 1280, aunque en ambientes puramente eclesiásticos. Sin embargo de alguna forma ya por aquel tiempo se difundió fuera de los mismos y cobró vida como una especie de rumor popular espontáneo (piensen, Ricky Martín, mermelada, un perrito...). Eran pues años propicios a que alguien integrase dicha anécdota en algún tipo de creencia barnizada de un poco de teología debido a esas leyendas sobre una Papisa que flotaban justo en aquellos años por la zona Sur de Francia o el Norte de Italia.

 En ese sentido la figura de Guglielma tiene luces y sombras, sin duda no era como pueda parecer a primera vista una bienintencionada luchadora feminista adelantada a su tiempo sino más bien una estafadora que se aprovechó de la buena voluntad de la gente y del contexto apropiado. O tal vez fue una iluminada sincera, aunque en este caso probablemente perturbada ya que predicaba entre otras cosas su propia resurrección futura para encarnarse en el Espíritu Santo dando lugar a una nueva Iglesia Universal regida por un matriarcado.

 De cualquier forma el movimiento guglielmita al que dio lugar "La Bohemia" podemos imaginarlo en sus inicios como una suerte de escisión mayormente pintoresca y sectaria de iluminados locales al estilo de lo que fue el Palmar de Troya en España hace algunas décadas. Aunque supongo que era de agradecer que en el caso de Guglielma su iluminismo tuviese matices “modernos” frente a lo habitual con otros predicadores igual de perturbados pero mucho más retrógrados que fueron comunes en su época o lo son incluso hoy en día.

Más adelante, a medida que su movimiento se consolidaba, Guglielma supo atraer discípulos y discípulas procedentes de las clases altas de Milán (es casi una norma no escrita, si quiere usted que su secta prospere busque contactos en las ramas altas) o salidos de entre los humilliati, un movimiento religioso local, laico y urbano, que operaba por entonces en los límites de la herejía en el Norte de Italia. Afortunadamente para ella en vida su predicación fue lo suficientemente limitada y de prudente perfil bajo como para no atraer sobre sí la atención de las altas esferas eclesiásticas, más preocupadas por entonces de otras herejías medievales más peligrosas y extendidas. Así cuando Guglielma murió incluso fue enterrada sin problemas en el monasterio cisterciense de Santa María de Claraval.

Sin embargo en los años siguientes los guglielmitas se organizaron en torno a una hermana procedente del movimiento humilliati llamada Maifreda de Piovano la cual ya fue elegida y proclamada abiertamente como Papisa por parte de los guglielmitas. Lo que es más, el hecho de que Maifreda fuese prima de Mateo Visconti en aquel momento gobernante de Milán y ferviente gibelino (por tanto militante del bando antipapal en la disputa entre el Papado y el Emperador del Sacro Imperio) no era sin duda un detalle menor. El propio Mateo fue acusado años después de necromancia y herejía por el Papado y mereció incluso la proclamación de una cruzada en su contra. Es posible por tanto que en un tiempo donde religión y política estaban profundamente entrelazadas el culto a la Bohemia fuese instrumentalizado en las querellas por el poder entre los señores de Milán y el Papado de Roma. Aunque no cabe duda tampoco de que el despegue inicial de dicho culto pudo ser en algo espontáneo entre sus bases sociales más humildes. 

En todo caso, ese contexto de progresiva expansión del movimiento y su cada vez más marcado escoramiento a favor de intereses opuestos al Papado movieron al Papa Bonifacio VIII a tomar cartas en el asunto a través de la Inquisición en torno al año 1300. Primero se atacó el culto en torno a los restos de Guglielma tenidos por lo de una santa: fueron desenterrados y quemados. Posteriormente fueron quemados todos los escritos de la nueva secta y acto seguido los guglielmitas fueron declarados publicamente un culto herético y Maifreda, la líder y Papisa del movimiento, fue condenada a la hoguera. De esta forma la nueva secta con tintes feministas fue desarbolada y desapareció repentinamente de la historia sin dejar apenas rastro.

 ¿Seguro?, ¿desaparecieron todos?, ¿para siempre?. ¡¡No¡¡, una secta poblada por irreductibles mujeres resiste todavía y siempre al Papado. Así, hoy en día revivida existe una Iglesia Católica Guglielmita en Milán que afirma ser la continuación de la obra de Guglielma y pretende perseverar hacia un Matriarcado de Occidente bajo la sabia guía de la Papisa Kyara van Ellinkhuizen. Tienen página web (bastante cutre) y parece que entre otras innovaciones teológicas el movimiento es partidario de administrar la eucaristía a los divorciados. Admiten donaciones por PayPal eso sí. No tengo claro en todo caso que sean un movimiento muy serio, ni con una buena salud mental probada, pero tenía que mencionar a esta señora. 

                                 


Volviendo a la Edad Media. Lo ocurrido con los guglielmitas fue una señal para la Iglesia de la época respecto a la necesidad de vigilar de cerca las asociaciones de beguinas y en general todas esas muestras de piedad popular manejadas por mujeres y que podían descontrolarse. De esta forma en 1310 fue también quemada en la hoguera Margarita Porete,  una mística francesa adscrita a la corriente de las beguinas. Poco después el movimiento fue condenado en bloque por el Papa Clemente V durante el Concilio de Viena de 1312. Sin embargo pasadas algunas décadas el Vaticano considero el movimiento como “puesto bajo control” y relajó la prohibición con lo cual durante un breve período de tiempo el beguinato volvió a florecer en algunas áreas en torno a los Países Bajos y el núcleo flamenco. Pero a mediados del s. XV, en 1452 una bula del papa Nicolás V fomentó el ingreso de las beguinas a la orden carmelita

   En adelante se presionó a las beguinas para ingresar a comunidades formales de monjas o a disolverse. En el s. XVI dentro del mundo católico la desconfianza en las beguinas creció, pues fue frecuente que se unieran a la Reforma, especialmente al movimiento anabaptista. Y aun así dentro del mundo católico algunos centros de este tipo continuaron sobreviviendo de forma independiente hasta que en época contemporánea, con la emancipación de la mujer y la secularización de la sociedad, el movimiento perdió todo sentido. De esta forma todavía hace menos de un año, en Bélgica, moría a los 92 años Marcella Pattyn, la última beguina conocida. 

1 comentario:

  1. Saludos John Surena, esta muy interesante la información de esta entrada y es muy bueno tu blog. Me gusta tu logo ""Quiero que penséis. Quiero que me lo razonéis. No quiero fechas y datos, sino saber el porqué y las consecuencias. Quiero saber qué significa". Las fechas y datos son lo de menos lo importante es el conocimiento histórico que se genera. Si quieres puedes unirte y publicar también tus posts de contenido histórico en una comunidad que cree hace poco en G+ para compartir la Historia https://plus.google.com/u/0/communities/105921495007175321573, bienvenido eres. Éxitos y bendiciones!

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