miércoles, 22 de octubre de 2014

En Laponia hace frío



Estos últimos días no he tenido mucho tiempo disponible así que la entrada de hoy es bastante simple. Se trata de otra galería de fotografías históricas correspondientes a la época de tránsito entre el s.XIX y los comienzos del s.XX.

En este caso vamos a visualizar el mundo escandinavo. Empezaremos con Finlandia, por entonces bajo control ruso, de la que disponemos de imágenes esencialmente pertenecientes al entorno de Helsinki, su principal núcleo urbano. Luego veremos algunas fotografías tomadas en Suecia. Posteriormente algunos magníficos Photochromos de Noruega y finalmente algunas imágenes de Islandia y Groenlandia en la época.

 No hay nada especialmente interesante que comentar al respecto de lo que vamos a ver. Quizás que no conviene olvidarse, como ya dije en una entrada anterior, de que no todo era tan bonito como pueda parecer.


 Pero bueno, ese no es el tema de la entrada de hoy, así que me he limitado a seleccionaros imágenes fundamentalmente hermosas en lo estético y neutras en otros aspectos. Disfrutadlas y mientras lo hacéis pensad que las facturas del gas y de la luz que la mayoría pagamos en invierno podrían ser mucho peores. 


Finlandia



Suecia



Noruega



Islandia




Groenlandia


2 comentarios:

  1. Al final la guerra arrasa con todo. ¿Crees que las ideas de los socialistas, que creían que una hermandad entre miembros de una misma clase social (el proletariado), acabaría con todas las guerras, es un fracaso? No en vano la Primera Guerra Mundial enfrenta, básicamente, a trabajadores entre sí.
    Según tengo entendido el comunismo es una respuesta a eso. Y también fracasó.

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    1. Es una pregunta bastante abstracta en una entrada bastante simple. No se qué decir. Las guerras casi siempre son la consecuencia de otros procesos más importantes de fondo. En concreto la Gran Guerra representó sin duda el punto álgido del nacionalismo como -ismo supremo del período, por encima del socialismo, el cual se apuntó pese a todo una revancha simbólica en 1917. Y antes del auge del nacionalismo eran las diferencias religiosas por ejemplo las que enmascaraban y disimulaban las diferencias de clase.

      Al final a día de hoy en el planeta hay demasiadas categorías que todavía impiden a los hombres asumir que, al final, lo importante es que todos pertenecemos a la misma especie y eso es casi lo único que debería importar.

      Raza, idioma, religión... todavía son categorías que proporcionan identidades fuertes resaltando lo que nos diferencia y enmascarando lo que nos une o los problemas reales que deberíamos afrontar antes que los anteriores: sobre todo las enormes diferencias sociales dentro de las mismas sociedades o entre unas sociedades y otras a lo largo del planeta.

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