Mostrando entradas con la etiqueta Ars Magna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ars Magna. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de septiembre de 2020

Trekkies precolombinos


- En 1770, el buque del Capitán James Cook encalló frente a la costa de Australia y dirigió a un equipo a tierra, donde encontraron a los aborígenes. Uno de los marineros señaló a los animales que saltaban a su alrededor y preguntó qué eran. A lo que los aborígenes contestaron “canguro”.
- ¿Y tú punto es?
- No fue hasta más tarde que aprendieron que “canguro” significaba “no entiendo” en su lengua.

"Arrival"

Para nosotros que nos acercamos al arte de Chavín sin conocer el idioma, las ideas religiosas, o la mitología de los hombres que lo ejecutaron, el problema de comprender lo que querían decir puede con justicia compararse con el de descifrar una escritura desconocida”.

John Rowe




Darmok es el título de un episodio para televisión de la serie Star Trek emitido en 1991. En él se nos cuenta cómo la tripulación de la celebérrima nave espacial Enterprise establece contacto con una especie de alienígenas con la que inicialmente no logra comunicarse, así como los esfuerzos del capitán Picard para sortear dicho problema. Y a mi, que estoy lejos de ser un fan de dicha saga espacial, lo anterior me resulta interesante por dos motivos.

domingo, 13 de octubre de 2019

I Caravaggisti


La realidad es aquello que no desaparece cuando dejas de creer en ella.

Philip K. Dick




Lo explico rápido. Cuando pensamos en el Arte Barroco europeo uno de los dos o o tres artistas que nos viene inmediatamente a la cabeza es Michelangelo Merisi (1570-1610) más conocido como Caravaggio, sobrenombre tomado de la villa del Norte de Italia en la que creció.

Desde luego Caravaggio fue muy famoso en vida y por ello sería lógico pensar, habida cuenta de la importancia que le otorgan en la actualidad los manuales de Arte, que continuase siéndolo inmediatamente después de su muerte, durante las décadas en las que el estilo pictórico que ayudó a eclosionar se convirtió en el canon dominante en el Arte europeo. 

        Sin embargo no fue exactamente así.

domingo, 21 de octubre de 2018

Que si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa


La civilización no suprime la barbarie, la perfecciona.

Voltaire





La historia es muy conocida y se ha publicado mil veces en Internet, por ejemplo podéis dar un vistazo a ESTE artículo de Jotdown aunque, pese a ello, empezaré por resumírosla. Ahora bien, hoy pretendo compartir con vosotros un análisis de esos hechos conocidos que –obviamente- no es el habitual. En esencia lo que voy a plantear niega o al menos matiza la interpretación que tradicionalmente se ha difundido acerca de las circunstancias que rodearon el ascenso a la fama del cuadro más famoso de Gèricault

Empecemos por el principio. En junio de 1816 partió de Francia una flotilla de barcos compuesta por la fragata Medusa, la corbeta Eco, el bergantín Argus y un pequeño barco de aprovisionamiento llamado Loira.

Como consecuencia de los tratados firmados al final de las Guerras Napoleónicas, Francia debía recibir el control de la región de Senegal en ese momento en manos de los británicos. Así que el objetivo de la expedición naval era trasladar al coronel Julien-Désiré Schmaltz hasta ese lugar de África, donde pasaría a ejercer el cargo de gobernador de la región. En principio una misión sencilla y un viaje rutinario si bien, como todos sabemos, las cosas no iban a salir como estaban planeadas. 

sábado, 12 de mayo de 2018

Jedis y dragones


El hombre es un animal mediocre y habría desaparecido del planeta hace mucho de no haber mediado la aparición de la razón. Pero el precio que paga por ella es ser consciente de la fugacidad de la vida y esa es una pesada carga. Por eso inventó el concepto de la inmortalidad, para poder aceptar el plazo inevitable, y el del alma, para asentar su pretendida superioridad sobre el resto del reino animal. 

Jack London, “El lobo de mar”





Reign of fire, en España titulada El imperio del fuego es una película del año 2002 protagonizada por Christian Bale, Gerard Butler y Matthew McConaughey cuando aún no eran las grandes estrellas del celuloide que son hoy en día (bueno, Gerard Butler no tanto, pero admitamos que hubo en tiempo en que estuvo a punto de serlo).

La premisa de dicho film consiste en imaginar un escenario apocalíptico posterior a que el mundo del presente haya sido arrasado no por la típica guerra nuclear o un holocausto zombie sino por dragones, esos bichos con alas parecidos a empresarios españoles. Es posible que tal idea parezca un tanto estúpida pero al fin y al cabo no estoy hablando de ninguna obra maestra. La cuestión es que la película contiene una escena que en su día me pareció muy interesante. Os cuento. En el mundo descrito en el film los escasos supervivientes de una humanidad al borde de la extinción se agrupan en precarios refugios. La tecnología, las leyes, el sistema económico, las infraestructuras, los sistemas educativos… todo ha colapsado y lo único que restan son ruinas calcinadas y páramos desolados. Vamos, lo habitual en este tipo de planteamientos de ciencia ficción.

Dentro de ese contexto se nos muestra como los líderes de una de las últimas comunidades de humanos realizan en una antigua capilla habilitada como refugio una representación ante los más jóvenes del grupo, los que no conocen nada de cómo era la Humanidad antes del desastre. Tal representación tiene el objetivo de entretenerlos, educarlos y de paso perpetuar en ellos las tradiciones de la cultura humana. Pero lo que se escenifica ante los ojos fascinados de las futuras generaciones no es ningún capítulo de alguna sesuda obra filosófica o educativa, ni de famosas novelas de Joyce, Faulkner o Proust, sino una versión de la escena de Star Wars en que Darth Vader le rebela a Luke que él es su padre.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Cómo controlar a tus esclavos


En Italia, en treinta años bajo los Borgia hubo guerras, terror, asesinatos… pero produjeron a Miguel Angel, Leonardo y el Renacimiento. En Suiza, en 500 años de paz y democracia, ¿qué produjeron?: el reloj de cuco.

Orson Welles en “El tercer hombre”




  

Durante la Baja Edad Media el alumbre (una especie de sulfato metálico) era un producto muy valioso debido a su empleo para elaborar diversos medicamentos y también como colorante de tejidos de lana y seda, un negocio en expansión por entonces debido al crecimiento de la población urbana. Dicho esto, en el transcurso de la primera mitad del s. XV Europa occidental empezó a experimentar una fuerte dependencia del mundo musulmán de cara al suministro de alumbre ya que los otomanos pasaron a controlar las principales minas (ubicadas en Focea en la actual Turquía) y las rutas de comercio desde Oriente.

Sin embargo en 1460 se descubrió un depósito de alumbre en Tolfa, cerca de Civitavecchia, 80 km. al noroeste de Roma. Dada la importancia del hallazgo pronto la Curia romana, concretamente en julio de 1462, se hizo con el control de la explotación del yacimiento. Tras ello, con el propósito de vender fuera de la región el excedente de alumbre producido allí, el Papado alcanzó un acuerdo con la Banca Médici, la gran “multinacional” de su tiempo. De esa forma los Médici aceptaron poner al servicio del Papado sus por entonces casi inigualables redes de distribución, lo que permitió empezar a exportar el alumbre de Tolfa a tierras de Flandes o Inglaterra.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Puturrú de Fuá


La verdad es una mierda porque no va a ayudarte y si no te metes eso en la cabeza ahora mismo… a la mierda el resto de tu vida.

The night of, “Subtle Beast” 


                       


Hoy toca reaccionar de forma urgente a una noticia de actualidad. Ayer esta pintura de Leonardo da Vinci que podéis ver debajo de estas líneas se vendió por 382 millones de euros. Casi nada. 

sábado, 22 de julio de 2017

Horteras... pero magníficos


Ser hermosa es estar casi muerta, ¿no es así?. La laxitud de la mujer perfecta, la comodidad lánguida, la reverencia, de espíritu vacío, anémica, pálida como el marfil y débil como un gatito.

“Penny Dreadful”, capítulo séptimo de la primera temporada.


No solo forma parte del amplio grupo de mujeres con las que me acostaría sino que también está entre el mucho más reducido grupo de aquellas sobre las que me gustaría masturbarme.

“Taboo”, episodio quinto de la primera temporada.






Los prerrafaelitas fueron un movimiento pictórico creado en Inglaterra en 1848 y que sobrevivió oficialmente apenas unos cinco años. Nacieron como grupo artístico en torno a la idea de imitar las maneras de la pintura renacentista previa a la irrupción de Raffaello Sanzio (1483-1520) y de ahí el nombre que adoptaron sus integrantes. En relación con lo anterior su objetivo era inspirarse en la estética de la pintura del Quattrocento italiano e incluso de la pintura gótica y a partir de ello dedicar sus esfuerzos prioritariamente no a la plasmación de temas religiosos, como había sido habitual en aquellas épocas artísticas, sino a la ilustración de temas mitológicos relacionados con la antigüedad clásica y a dotar de vida composiciones de acusado romanticismo ambientadas sobre todo en una fantasmagórica Edad Media recreada en función de esquemas procedentes del pensamiento romántico contemporáneo.

jueves, 6 de julio de 2017

L´Art Pompier


Te prometo que en la exposición no habrá ninguna de esas espeluznantes mujeres desnudas de la Polinesia francesa que mostraron el año pasado. Estrictamente floreros con lirios y paisajes marinos o similares. Creo que los organizadores aprendieron una dura lección.

“The Knick”, episodio octavo.




En castellano el título de esta entrada podría traducirse en algo así como “Arte Bombero” en base a un juego de palabras dentro del idioma francés que en su origen aludía a las pinturas de Jean Louis David. La explicación es que en los cuadros de David aparecían frecuentemente soldados ataviados con cascos similares a los que por aquellos tiempos usaban los primitivos equipos de bomberos en el país galo, un hecho que no pasó desapercibido para los detractores de las obras de David y de sus imitadores o discípulos. Por todo ello con el tiempo el uso del término pompier en el campo de la crítica de arte derivó dentro de Francia en una forma de referirse despectivamente a los clichés que solían aparecer en las pinturas historicistas en general. Además en el idioma francés dicha palabra, cuando la usamos como adjetivo y no como sustantivo, significa ni más ni menos que "pomposo”. Y todo ello junto explica por qué ese apelativo degradante se popularizó, evidentemente gracias a sus críticos, de cara a denominar un tipo de pintura académica francesa decimonónica centrada en temas históricos y alegóricos. 

domingo, 21 de mayo de 2017

Los coleccionistas


No podemos saber quiénes somos si no nos conocemos y entendemos quién fue Goya y por qué pintó lienzos como “El fusilamiento del 3 de mayo”. Tampoco podemos comprender el siglo XVII sin obras como “El Quijote” de Quevedo.

(Genoveva Casanova al recibir un premio por promover la cultura como directora de proyectos de la Casa de Alba).




En las últimas semanas han ocurrido cosas interesantes en las subastas de arte. Hace un par de días este cuadro sin título de Basquiat se vendió por 99 millones de euros (a los que habrá que sumar comisiones e impuestos). 



   Sin duda se trata de una obra impactante. Ha sido adquirida por el millonario japonés Yusako Maezawa, el cual se dedica al comercio electrónico a través de internet. El anterior dueño del cuadro había pagado por él 19.000 dólares en 1984. Es decir que el cuadro en cuestión se ha revalorizado a un ritmo cercano al 200% al año desde entonces. Eso es lo que se llama una buena inversión. 

jueves, 20 de abril de 2017

El despertar del dragón


- Mao empezó solo con algunos miles de hombres y con el tiempo se apoderaron de medio continente...

- Mao está muerto. Al igual que su China.

“House of cards”, episodio cinco de la segunda temporada.


- Dejad dormir a China, porque el día que China despierte el mundo temblará.

 Cita apócrifa atribuida a Napoleón.





El arte es parte de la superestructura cultural de una sociedad o de una civilización y por tanto responde a las grandes transformaciones económicas y políticas que se producen en el seno de los colectivos humanos así como a los cambios de hegemonía entre naciones y de los modos de pensar entre las élites. Hoy intentaremos reflexionar sobre un ejemplo muy claro y actual de todo esto que afirmo a la vez que concluyo algunos razonamientos que inicié hace ya más de dos años en esta otra entrada del blog. 

Veamos. Hace algunas semanas una icónica imagen de arte pop, creada por el pintor Andy Warhol inspirándose en el histórico líder comunista Mao Zedong, se vendió por más de diez millones de euros en Hong Kong, en una subasta auspiciada por la firma londinense Sotheby's.

   Se trataba de uno de los veintidós Mao de una serie de retratos que el citado Warhol realizó en 1973. Como viene siendo habitual la reciente venta del cuadro al que me he referido mostró algunas de las tendencias de las que vengo hablando desde hace tiempo en mis artículos sobre el mercado del arte, entre ellas la revalorización continua de este tipo de piezas ya que ese mismo cuadro se había vendido por algo menos de 9 millones en Londres en 2014. Por otro lado vemos una vez más como en torno a este tipo de transacciones se mueve muchísimo dinero incluso de forma indirecta ya que el nuevo propietario del “Mao” en cuestión, al margen del importe de la venta propiamente dicha, se deberá dejar en torno a otro millón y medio de euros en comisiones y pagos relacionados con la operación.

Pero sin duda es el carácter simbólico de todo esto lo que me interesa. De hecho el Warhol más caro de la serie sobre Mao es un retrato a gran escala que fue adquirido en Nueva York por unos 16 millones de euros y acabó en las manos del magnate hongkonés Joseph Lau en 2006. Con la nueva venta de alguna forma se termina de cerrar el círculo. El líder comunista convertido en ridículo icono pop durante los años setenta pasa a su vez a ser objeto en la actualidad de transacciones obscenas en el seno del mercado capitalista con destino a las manos de las clases privilegiadas de un país donde la retórica oficial pretendió durante décadas haber terminado con las indecentes diferencias sociales. 

sábado, 11 de febrero de 2017

Estilo Llongueras


El arte siempre es político sobre todo cuando nos dicen que no lo es.

Sense8, episodio 13





De cara a comprender la forma en que las diferencias culturales condicionan el arte resulta muy útil contraponer la estatuaria griega y la romana. Como es bien conocido los romanos no solo fueron grandes admiradores de la escultura griega (de hecho la mayor parte de estatuas "griegas" que hoy conocemos son en realidad copias romanas) sino que además, debido a lo anterior, también emplearon a múltiples artistas de ese origen para decorar mansiones y edificios públicos por toda Italia. Sin embargo, a pesar de lo anterior, el sentido práctico del pueblo romano y su diferente trayectoria histórica como sociedad, la cual había llevado a los romanos a experimentar la influencia previa de la cultura etrusca, dotó a las esculturas romanas de unas características distintivas propias.

sábado, 28 de enero de 2017

Si yo fuera rico


Para entender hacia dónde vamos no hace falta fijarse en la política sino en el arte.

Ryszard Kapuscinski




Con el nuevo año me siento obligado a publicar una de mis tradicionales entradas sobre el mercado del arte para echar un ojo a las cosas llamativas que a mi juicio han ocurrido en él durante los últimos meses.

En general se identifican tendencias de las que ya os he hablado en anteriores entradas. En primer lugar continúa o al menos se sostiene la elevada cotización otorgada a las grandes obras de un puñado de autores, sobre todo contemporáneos y más en concreto de la postguerra mundial, a mi juicio aumento casi constante de los precios ligado a procesos especulativos y a la burbuja que se ha incubado en el mercado del arte desde hace una década más o menos. Es la consecuencia de analizar el arte como un activo financiero y las grandes subastas como un campo de batalla entre fondos de inversión, los cuales llevan unos años adquiriendo obras de arte basándose en algunos casos en puros algoritmos matemáticos para predecir la posible revalorización de determinadas obras y artistas a varios años vista.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

La conjura de los rancios


La nación es una sociedad unida por ilusiones sobre sus ancestros y el odio común a sus vecinos.

William Ralph Inge




Hoy voy a permitirme una pequeña digresión y con ello posponer nuevamente por tiempo indefinido la prometida segunda parte del artículo que subí hace poco sobre el colapso de las últimas grandes civilizaciones precolombinas a manos de tropas hispanas durante el s. XVI. 

El caso es que en relación con dicha entrada me llegó por correo una recomendación concreta muy interesante sugiriéndome usar algunos cuadros de Augusto Ferrer Dalmau para ilustrar con más imágenes el texto que colgué en mi blog. No sé si conocéis a dicho pintor español, muy en boga en ciertos círculos en la actualidad, gran amigo de Arturo Pérez Reverte y especialista en pintura de tipo historicista y más en concreto de tinte “militarista”. Aunque supongo que una búsqueda en Google despejará vuestras dudas.

Pues bien, tras mucho pensarlo he decidido dedicar la entrada de hoy a despotricar sobre una de mis obsesiones perennes: la presencia subyacente de ideología en el arte.

lunes, 5 de diciembre de 2016

La última cena


- A diferencia del señor Medici yo no pretendo entender el arte… o la mente de un escultor sodomita como Donatello. ¿Es verdad que tenía la intención de representar Florencia con su David?.

- Sí. El joven que venció a Goliat podría ser asimilable al triunfo de nuestra República.

- Pero, ¿dónde dice la Biblia que Goliat fue vencido por un chico desnudo que parece una chica?.

“Medici, masters of Florence”, episodio octavo de la primera temporada.


                       


A comienzos del mes pasado ocurrió algo interesante y no quiero dejar correr más el tiempo sin contarlo.

Todo el que alguna vez haya estudiado un poco de Historia del Arte occidental conoce a Giorgio Vasari (1511-1574) autor de uno de los libros más destacados a ese respecto: Le Vite de' più eccellenti pittori, scultori, e architettori da Cimabue insino a' tempi nostri, una especie de “quien es quien” en el mundillo del arte italiano de la época publicado en torno a 1550 y que desde entonces se ha convertido en una fuente de información fundamental para conocer algunas interioridades del Renacimiento italiano. 

Tal es su influencia (de hecho durante mucho tiempo los artistas no citados por Vasari es como si no hubiesen existido) que dicha obra también ha sido asimismo la base de docenas de mitos, errores, anécdotas poco fiables atribuidas a diversos artistas y en general de una interpretación tendenciosa del Renacimiento con la ciudad de Florencia como centro, visión que tal vez ha pecado de minusvalorar otros grandes centros artísticos del período, como por ejemplo Venecia, debido a que por entonces la Serenísima no se encontraba en buenos términos con la urbe Toscana, o con Roma, las dos ciudades favoritas de Vasari y en las que desarrolló la mayor parte de su carrera y su vida. Pero sin duda también a través de esos errores y defectos se puede reconocer la influencia monstruosa que el libro de Vasari ha tenido durante siglos en cientos de bibliófilos y autores especializados.

Sin embargo Vasari no se limitó a escribir, fue también un respetado arquitecto y un pintor cuanto menos competente que, como muchos otros en su época, pintó escenas típicas de los Evangelios, muy en especial una en concreto: La última cena. Su versión, originalmente creada por petición de un convento benedictino, vio la luz en 1546 y, si bien es mucho menos famosa que la realizada por Leonardo da Vinci medio siglo antes, era considerada en Florencia como una obra cuanto menos relevante.

domingo, 7 de agosto de 2016

La gran superproducción


El cine español es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico.

José Antonio Bardem en 1955 
  





En la última entrada del blog os hablé de la influencia de la pintura histórica en el cine. De cómo en ocasiones determinados decorados, caracterizaciones, vestuarios… de películas de género histórico se inspiran o proceden directamente de unas pautas, unos clichés y en suma una iconografía salida del mundo de la pintura del pasado y/o sobre el pasado. Ahora bien, entonces apenas realicé una primera aproximación a un tema que es de una amplitud inabarcable ya que además ese tipo de relaciones no se dan únicamente entre los campos expuestos sino que otras formas de expresión como el cómic contemporáneo también deben muchísimo a la pintura de época.

lunes, 25 de julio de 2016

La traición de las imágenes


- Maese Holbein, cuando pintó a mi padre lo retrató viejo, asqueroso y enfermo. No parecía en absoluto un rey de Inglaterra, más bien un pobre miserable, un hombre débil, simple y moribundo. ¡Y ahora hace lo mismo conmigo!

- Majestad, yo...

- ¡Señor Holbein¡, ¡este retrato es una mentira!, ¡repítalo!

"The Tudors", décimo episodio de la cuarta temporada. 






En diversas entradas de este blog me he referido a la existencia de una conexión entre el cine, la televisión y la pintura de tinte historicista, sobre todo la del s. XIX. ¿Por qué la pintura del s. XIX en concreto?. Bien, existen diversas razones, digamos que llegados a esa centuria el conocimiento de la historia occidental ya empezaba a ser relevante, a diferencia de lo que ocurría en siglos pasados durante los cuales los pintores tenían serias dificultades para documentarse sobre armamento o arquitectura de otras épocas. Eso permitió la irrupción durante el s. XIX de diversos pintores que no solo eran excelentes artistas sino también auténticos eruditos especializados en historia o arqueología, caso de Alma-Tadema. Por entonces además la técnica pictórica había alcanzado su culmen en lo tocante a la representación naturalista de paisajes y personajes. Y por último aquel tiempo coincidió con la eclosión del romanticismo y el nacionalismo, lo cual impulsó con gran fuerza la producción de cuadros que sirviesen para ilustrar escenas capitales de la historia "nacional”. El resultado de todo ello fue que ese siglo vio alumbrar movimientos como el Purismo italiano o los Nazarenos alemanes, todos ellos obsesionados con el pasado. 

Es así como una serie de pintores decimonónicos, sobre todo ingleses y franceses, pero también alemanes, españoles, italianos, rusos o estadounidenses, hoy en día muy poco recordados en su mayoría, dieron vida a múltiples clichés y visiones del pasado que más adelante fueron recogidas y recicladas subrepticiamente por el mundo del cine en el s. XX (debido a que en el siglo pasado la pintura dejó de interesarse por la temática histórica lo que convirtió a la abundante pintura historicista del s. XIX en el último y casi único referente posible del que tomar ideas por parte de los encargados del atrezzo en los rodajes). 

sábado, 28 de mayo de 2016

De cambistas y banqueros


El mundo ya no funciona como creéis, regido desde fortalezas fronterizas, o incluso desde Whitehall. En realidad el mundo se gobierna desde Amberes, desde Florencia, desde Lisboa. Desde donde sea que los barcos mercantes parten hacia el Oeste. No desde los muros de los castillos, sino desde las casas de cuentas, desde las plumas que escriben vuestros pagarés.

(“Wolf Hall”, capítulo tercero)







En una entrada anterior había intentado empezar a familiarizaros con el análisis de la ideología en los productos artísticos, un tema que me parece interesante en la medida en que dentro de la Historia del arte como disciplina se han impuesto tradicionalmente líneas de análisis tendentes a valorar sobre todo cuestiones puramente técnicas, estéticas y de estilo, pese a que durante la mayor parte de la historia humana el arte ha sido en esencia un vehículo de propaganda al servicio de las élites. No es posible entender las portadas de las catedrales góticas, los arcos de triunfo romanos, el Tapiz de Bayeux, las pirámides egipcias, los templos mayas, o las construcciones barrocas, al margen de la función como vehículo para la transmisión de ideología que ostentaba hasta hace algunas décadas la producción artística de todas las grandes civilizaciones.

sábado, 30 de abril de 2016

Rockwell vs Hopper


- Los romanos construimos acueductos, puentes, calzadas… por ellos viajan la ley y el orden.

- También la muerte, la guerra y la esclavitud.

(Valerio y Caleb confrontaban así sus opiniones acerca del Imperio romano en el episodio octavo de "Anno Domini")




Hoy vamos a conocer la obra de dos pintores estadounidenses contemporáneos de estilo realista. Veremos cómo pese a trabajar más o menos en la misma época en torno a temáticas parecidas sus obras respectivas difieren completamente. En ese sentido la de hoy es otra más de las entradas que he venido subiendo de vez en cuando donde comparo los puntos de vista de creadores distintos que sin embargo trabajan sobre el mismo tema. A la vez también aprovecharé para apuntar de pasada algunos detalles sobre otra cuestión que me interesa mucho: la influencia entre pintura y cine (particularmente el estadounidense). Vamos con ello. 

lunes, 4 de abril de 2016

Detrás del laberinto


En medio del vinoso ponto, rodeada del mar, existe una tierra hermosa y fértil, Creta, donde hay muchos, innumerables hombres, y noventa ciudades.

Odisea, Canto XIX







Ayer por la noche estuve viendo Las dos caras de enero. No es una película particularmente reseñable, pero su reparto está integrado por varios de mis actores favoritos. La cuestión es que algunas escenas clave de la película transcurren en Creta, más en concreto en el yacimiento de Cnosos durante el año 1962. Sea por eso o por otra cosa yo, que frecuentemente me dejo llevar por impulsos a la hora de escoger el tema a tratar en cada nueva entrada del blog, de pronto he decidido que me apetece hablar un poco de esa isla y de dicho yacimiento. Así que a continuación vamos a revisar todos juntos lo que se supone que sabemos acerca de la civilización minoica. No obstante, para el que no esté familiarizado con el tema en cuestión, unos breves apuntes:

jueves, 31 de marzo de 2016

Los otros orientalistas



En el otoño de 1066 milité en el puente de Stamford, ya no recuerdo si en las filas de Harold, que no tardó en hallar su destino, o en las de aquel infausto Harald Hardrada que conquistó seis pies de tierra inglesa, o un poco más. En el séptimo siglo de la Héjira, en el arrabal de Bulaq, transcribí con pausada caligrafía, en un idioma que he olvidado, los siete viajes de Simbad y la historia de la Ciudad de Bronce. En un patio de la cárcel de Samarcanda he jugado muchísimo al ajedrez. En Bikanir he profesado la astrología y también en Bohemia. En 1683 estuve en Kolozsvár y después en Leipzig. En Aberdeen, en 1714, me suscribí a los seis volúmenes de la Ilíada de Pope; sé que los frecuenté con deleite. Hacia 1729 discutí el origen de ese poema con un profesor de retórica, llamado, creo, Giambattista; sus razones me parecieron irrefutables. El 4 de octubre de 1921, el Patna, que me conducía a Bombay, tuvo que fondear en un puerto de la costa eritrea. Bajé; recordé otras mañanas muy antiguas, también frente al Mar Rojo, cuando yo era tribuno de Roma y la fiebre y la magia y la inacción consumían a los soldados. En las afueras vi un caudal de agua clara; la probé, movido por la costumbre. Al repechar el margen, un árbol espinoso me laceró el dorso de la mano. El inusitado dolor me pareció muy vivo. Incrédulo, silencioso y feliz, contemplé la preciosa formación de una lenta gota de sangre. De nuevo soy mortal, me repetí, de nuevo me parezco a todos los hombres.

Jorge Luis Borges, “El inmortal”. 




Hace unos días os hablé de la pintura orientalista en líneas generales, e intenté presentaros la obra de algunos de sus principales representantes. Hoy partiendo de esa base voy a profundizar un poco en la cuestión aunque desde otro punto de vista, para no aburrir. Vamos a ver pintores que de alguna forma pueden clasificarse dentro del género orientalista, pero que no encajan totalmente en esa denominación o cuya obra presenta alguna particularidad que me parece interesante resaltar.